viernes, 7 de diciembre de 2012


El matrimonio hasta hace bien poco era de conveniencia. De hecho, los lazos entre naciones se asentaban a través de matrimonios entre diferentes casas reales. En el mismo momento en el que el “amor” pasó a sustituir la conveniencia, el matrimonio obtuvo fecha de caducidad. Todo el mundo sabe que borracho no se puede conducir un coche; tampoco “borracho” debe uno tomar decisiones con consecuencias (para su vida) a medio y largo plazo. Es decir, toda idea que pretenda llevarse a cabo debe ser examinada y revisada antes de plantearse una praxis de tal idea ya que con ello se evitan muchos imprevistos y cosas peores.

Pongamos el caso de España como ejemplo. El País Vasco y Cataluña, o más bien sus políticos, dicen querer divorciarse de España porque su amor se ha acabado. Una persona con dos dedos de frente se da cuenta de que estos proyectos disgregacionistas solo sirven para que ciertos partidos políticos ganen elecciones autonómicas a través de discursos de desamor y a la vez de amor por el terruño. Pero de amor no se come, el amor es irracional y como en el matrimonio: Todo el mundo sabe que borracho no se puede conducir un coche; tampoco “borracho” debe uno tomar decisiones con consecuencias (para su vida) a medio y largo plazo. Es decir, toda idea que pretenda llevarse a cabo debe ser examinada y revisada antes de plantearse una praxis de tal idea ya que con ello se evitan muchos imprevistos y cosas peores.

Si cambiásemos el punto de vista, si nos diésemos cuenta de que lo que hay en España, Alemania, Francia y en todos los países del mundo son trabajadores con familia, miraríamos más racionalmente el tema de la política; tendríamos en cuenta la economía y la importancia de mantener una estabilidad social que estimule esa actividad económica que sostiene un país. Un obrero del País Vasco y uno catalán deben preguntarse: ¿Durante qué periodo histórico de mi terruño ha obtenido  mayor calidad de vida el obrero? ¿Cuándo ha podido un obrero vasco o uno catalán hacer turismo por otros países teniendo las vacaciones pagadas o tener una seguridad social? ¿Es conveniente un divorcio con España?

En mi opinión la democracia es el mejor sistema de gobierno para extensiones de territorio con un tamaño pequeño. Sin embargo, la democracia se convierte en tiranía de las masas cuando se instaura un gobierno “democrático” para grandes extensiones territoriales habitadas por gente desinformada a la que se da voz. Es por todo esto, y la falta de madurez de la sociedad española actual que no nos merecemos nada más que miseria. Somos un país que da vergüenza; llevamos muchos siglos peleándonos entre nosotros y esto nos ha hecho perder relevancia, voz, en el ámbito internacional. Ahora cualquier país nos puede mirar por encima del hombro porque la mano de obra de nuestros obreros no vale nada; mano que resulta amputada al depositar el “obrerín” su “votín” –fruto del engaño- en la urna.

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